Dicen que la primavera no llega hasta el 21 de marzo, pero los que vivimos aquí en El Real de San Vicente sabemos que la sierra empieza a dar señales mucho antes. Marzo es un mes de transición precioso: todavía huele a chimenea por las noches, pero los días ya te regalan ese sol que te obliga a quitarte la chaqueta y sentarte fuera.
Si estás pensando en juntar a la familia o a los amigos y buscas un sitio donde el invierno ya esté haciendo las maletas, te contamos por qué marzo es nuestro mes favorito (y el de nuestros clientes que buscan tranquilidad).
1. El espectáculo de los primeros brotes
Si en otoño venís a por castañas, en marzo venís a ver la vida. Es el momento en que los castaños centenarios empiezan a sacar sus primeras hojas de un verde casi eléctrico.
Pero lo mejor no está solo en el monte. El valle que rodea a Castillo de Bayuela y llega hasta Navamorcuende se llena de flores silvestres. Es esa época en la que pasear no es solo hacer ejercicio, es un festival de colores y olores. Si te gusta la fotografía, trae la cámara bien cargada porque la luz de marzo en la sierra no tiene filtro que la supere.
2. Senderismo «sin sudar» (y sin pasar frío)
Marzo es el mes equilibrado. Ya no tienes que ir con cuatro capas de ropa como en enero, ni te pega el sol de justicia de julio que te deja sin aliento a mitad de ruta.
Desde la puerta de Complejo Rural el Mesón, salen senderos que en marzo están en su punto ideal: el suelo está blandito por las lluvias de invierno, los arroyos bajan con agua y la temperatura es perfecta para caminar horas sin cansarte. Es el momento de hacer la Ruta de los Molinos o subir hacia El Piélago sin las aglomeraciones que vendrán más tarde.
3. El planazo del Día del Padre (o simplemente, el placer de juntarse)
Marzo tiene una fecha marcada en el calendario: el 19. Pero más allá del santo, es el mes perfecto para esas reuniones que se han ido posponiendo desde Navidad.
En nuestras casas grandes, como El Batán o Complejo Villa del Tiétar, vemos cómo en marzo los grupos ya empiezan a colonizar los patios. Es la época de las primeras barbacoas al sol, de las sobremesas largas que ya no terminan a las 5 de la tarde porque los días son más largos. Regalarle a un padre (o a uno mismo) un fin de semana de silencio y asado en la sierra es un acierto seguro.
4. La calma antes de la «tormenta» de Semana Santa
Si lo que buscas es desconexión de verdad, ven en las primeras tres semanas de marzo. Todavía no ha empezado el jaleo de las vacaciones de Pascua y el pueblo respira una paz absoluta. Es ese momento del año en el que puedes entrar en la panadería, charlar con los vecinos y sentir que la sierra es solo para ti.
¿Qué te espera en Complejo Rural El Mesón esta primavera?
Tenemos las casas listas, la leña preparada por si refresca al caer el sol y el jardín empezando a ponerse guapo. Ya sea porque quieres celebrar algo o porque el cuerpo te pide campo a gritos tras el invierno, aquí tenemos sitio para todos.
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Grupos pequeños: Nuestras casas con encanto para disfrutar del silencio.
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Grupos grandes: Todo el complejo a vuestra disposición para que la familia al completo vea cómo empieza la primavera.